Soy mujer, no una cosa. Me expropian mi cuerpo los proxenetas, los policías, los sindicalistas. Y estoy acá para decir basta. Soy una mujer organizada, y no me refiero a cómo me organizo para planchar, cocinar y fregar. Me organizo para ser una mujer más autónoma y libre. Me organizo porque estoy harta de tanta injusticia. No soy sola contra el mundo y estoy aquí para decir basta. Al Estado le pregunto: ¿por qué no tengo trabajo? ¿por qué no tengo educación? ¿por qué no soy dueña de decidir sobre mi vida y mi cuerpo? Nos quieren conformar con una caja de alimentos, quieren crear dependencia en nosotras a través de programas vacíos que son una atadura humillante para taparnos la boca. Y estoy acá para decir basta.

domingo, 27 de noviembre de 2011

El fin puede ser el principio



...sentiremos interiormente que la tristeza y el dolor de la herida no tienen por qué ser algo permanente que nos deje inválidxs e imposibilitadxs de seguir adelante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario